miércoles, 19 de agosto de 2015

Un Monasterio convertido en una Posada con luz, sonido y color.

¿Os ha pasado alguna vez que el alojamiento de algún destino en concreto, ha sido tan genial que no querías salir de allí? por eso en su día cree la sección Hoteles con Encanto para contaros qué hoteles me han hecho sentir como en casa, cómoda, relajada, agusto. Por una vez en pleno mes de agosto, no me ha importado que hiciera mal tiempo, daba igual, estábamos alojados en un antiguo monasterio, que me ha aportado momentos especiales como estos con mi pequeña.




Nos invitaron a pasar un fin de semana en Aguilar de Campoo en Palencia, para disfrutar en familia de dos días de actuaciones teatrales en la calle para los niños y nos han alojado en el increíble Hotel Posada Santa María la Real ¡Una maravilla!


Solo tengo halagos para esta bonita Posada, el entorno, la atención del personal, las habitaciones tan coquetas y originales. Fue muy divertido saber que las habitaciones eran las antiguas caballerizas del monasterio. Tienen dos alturas,  lo mas curioso es que en la parte alta están dos comodisimas camas con carta de almohadas, donde paredes y techos de madera nos proporcionan una estancia muy acogedora.





Pero además ¿qué te parece si te digo que por ser huesped de la posada el comer y cenar allí resulta mas barato?. Recomiendo totalmente ir a su restaurante, todo está riquísimo y nada caro. Por un menú de 15 euros comerás de cine, y además tal y como he comentado antes, si estás alojado allí te cobrarán menos ¿increíble verdad? es la primera vez que un hotel donde he estado ofrece este pedazo detalle a sus huéspedes.


No te imaginas lo que le gustó a mi hija la habitación, eso de tener las camas en la planta de arriba la alucinó, pero es que además la cosa no terminaba allí, este mágico lugar nos deparaba mas sorpresas.






Resulta que el monasterio además de ofrecer esta increíble Posada, también ofrece la posibilidad de disfrutar de una visita guiada , y para que a los niños se les haga mas ameno y divertido, contarán con la compañía de un enorme muñeco llamado Marcelino, ah!! y una vez terminada la visita, descubriendo su molino, sus aposentos, sus rincones y su inesperado espectáculo de luz, sonido y color, obsequiarán a los pequeños con un bonito cuento. ¿Qué te parece?


Este verano he tenido la suerte de alojarme en diferentes lugares, de muchos de ellos me llevo buenas experiencias como en el hotel de Ibiza, Costa Amalfitana, Formentera, Roma, de otros no me llevo tan buenos recuerdos como es en el caso de mi alojamiento en Arcachon, Francia, toda una decepción pero ¿y si os digo que no me importaría que lloviera de nuevo en pleno agosto cerca de Aguilar de Campoo?, ahora que se de la existencia de esta bonita Posada, no me importaría nada pasar allí mi fin de semana entre misterio, confort;  rodeada de un espectáculo de luz, sonido y color.

jueves, 13 de agosto de 2015

No quería saber nada de los Selfies, ¡Qué equivocada estaba!

 ¡Qué os voy a contar! He descubierto el palo y ahora no lo quiero soltar. Cuando digo el palo, lógicamente me refiero al instrumento famoso y necesario  para hacer Selfies, y ahora aprovecho también y de vez en cuando me grabo a mi misma, haciendo de esa forma que seas partícipe de un momento de mi vida cuando viajo, viéndome gesticular, oyéndome hablar y escuchando mis pequeños consejos viajeros.  ¡Seguro que ya me conoces un poquito mas!



Lo tengo desde hace bien poco, desde junio, lo estrené en mi increíble viaje a Formentera en familia.  Me habían hablado de el muchas veces, y no se porqué me resistía, primero porque pensaba que ya tenía bastante con tanto cachivache y segundo porque tengo que reconocer que asociaba los Selfies a otro tipo de fotos. Me he equivocado, me gustan muchísimo, congelo otro tipo de momentos improvisados y al final esto de las nuevas tecnologías me ha ganado la batalla y finalmente no me he podido resistir al embrujo.


Tengo un buen móvil, es algo  mas que necesario para una blogger de viajes,  aunque es evidente que para conseguir buenas fotos, como la cámara de Alberto y como su empeño para conseguirlas  bonitas no hay nada.






Ahora me pongo las botas sacando selfies con mi familia y amigos, suelen ser momentos mas majos, menos posados y mas improvisados y por eso me encantan, desde luego no son los mas enfocados y nítidos, pero si muy simpáticos.



Selfies en Familia
Estoy encantada, por fin, tengo  fotos de los tres juntos, ahora cuando viajamos solos, nos resulta mas fácil obtener estas fotos. Todavía recuerdo una de las veces en París justo en frente de la Torre Eiffel, donde pedimos que nos sacaran una foto a los tres, y cuando fui a verla, aluciné cuando vi que no se veía ni gota de la Torre ¡Qué disgusto me llevé! ¿Será posible?



Tengo que reconocer, que si antes sacaba 200 fotos, ahora saco 400, ¿es demasiado? Seguro, pero así  soy yo hace 3 años desde que trabajo en mi blog, y aún así, siendo tan pesada con las fotos, tienen mucha paciencia, me entienden, me siguen, me quieren.




Este post va dedicado a mis amig@s y familiares que cada vez que viajan conmigo me ayudan, colaboran, y respetan mi trabajo con el blog ya que entienden que las fotos son fundamentales para poder seguir con el. Las fotos cuentan historias, historias que quiero compartir con vosotr@s para ayudaros, y que muchas de las veces cuentan mas que las propias palabras. Para mí son tan importantes, ya sean selfies donde no siempre salen nítidas ni enfocadas, nunca se sabe que sorpresa me pueda deparar alguna de ellas. ¿Estás preparado? 1,2,3 Patataaaaaa

Gracias chic@s por Viajar con Mami







lunes, 10 de agosto de 2015

Lastres; un bonito decorado asturiano para descubrir en familia.

Estamos en un pueblo de pescadores y de película o mas bien de serie de televisión ¿te suena Lastres? ¿ y si te digo que es el pueblo donde se grabó la serie de Doctor Mateo? Seguro que algo ya te suena.
Hemos pasado un fin de semana genial en Asturias, que como ya sabes es protagonista de la sidra, la fabada, los hórreos, y hemos realizado una mini ruta muy bonita con la niña descubriendo varios pueblos y sobre todo un lugar del que te hablaré en otro post y que nos ha dejado con la boca abierta.






Pero este post en particular va dedicado al bonito pueblo pescador de Lastres. Casitas empedradas, estrechas y bonitas callejuelas y unas vistas impresionantes al mar, hicieron que nos quedáramos toda una mañana en este bonito lugar de Asturias.  





No se como serían los vecinos protagonistas de la famosa serie, tengo que reconocer que nunca la vi, pero en realidad su gente es muy amable y los pescadores que estaban en el puerto, con una gran amabilidad, dieron una pequeña lección de pesca a mi hija. Nos reímos mucho con ella, cuando la pequeña le dijo a uno de ellos  que pensaba que todos los peces se pescaban con caña!, la explicaron como se hacía en realidad y la niña ponía cara de asombro. Por lo menos ya sabía que no salían directamente del supermercado jajaja, así que ha sido una gran lección para nuestra hija. Viajar es educar ¿recuerdas?





Además hemos comido de lujo en un pequeño restaurante con vistas al mar. El restaurante en concreto se llama Marbella y por 15 euros cada uno nos hemos puesto las botas, pero lo mejor de todo es que estaba riquísimo.


Me encantan este tipo de lugares, bonitos, tranquilos, rústicos a unos pasos del mar y si además están cerca de Vizcaya mejor, mas posibilidades de poder volver a repetir Lastres en Familia.



Nuestra primera parada en Lastres fue en lo alto para disfrutar de su panorámica, desde donde vimos dos esferas enormes y mira por donde cuando pregunté por ellas en la oficina de turismo me contaron lo que eran, así que la niña enseguida dijo ¡Quiero ir! ¿se puede? como te puedes imaginar fue nuestra segunda parada del día, pero de esto os hablaré en mi siguiente post, un post enorme y antiquísimo ¿adivinas de qué se trata?.



jueves, 6 de agosto de 2015

Amalfi y Ravello; una tarde genial entre fuentes y limones

Después de pasar una mañana increíble en la bonita Positano con la familia y amigos , nos tocaba decidir que ver por la tarde y elegimos Amalfi, ya que es la opción que te dan en las excursiones en barco y pensamos que por ello tendría que estar bien. Lógicamente no se equivocaban, nos gustó mucho la idea de pasar una agradable tarde entre simpáticas fuentes y ricos limones.



Y es que los limones inundan la ciudad con su colorido e invaden el aire con su aroma: jolín que poético me ha salido, pero es que es verdad la ciudad está llena de ellos y me encantó.



Nada mas llegar, aparcamos el coche en un parking al lado del puerto, donde vemos también que al igual que en el de Sorrento, está lleno de casetas que ofertan excursiones a diferentes lugares de la Costa Amalfitana, así que elegir Amalfi como lugar para alojarse y descubrir la costa, resulta ser también una buena opción.


Según empezábamos nuestro paseo por la zona, se descubría ante nosotros una peculiar iglesia, que además de bonita era enorme y preciosa. Esta iglesia preside la plaza de Amalfi donde encontrarás un montón de simpáticas y peculiares fuentes, además también hay muchos restaurantes, tiendas de souvenirs donde destacan sus famosos limones y subiendo a lo alto, unas preciosas vistas.



Esta fuente fue la mas peculiar de todas ya que estaba llena de pequeños muñequitos y a las niñas les gustó muchísimo.


En todas las fuentes encontramos agua potable y fresquita que nos vino muy bien para seguir saciando nuestra sed viajera


Con esta fuente en particular nos echamos unas risas, imagino que te habrás dado cuenta el motivo ¿verdad?


Pero si además la fuente tiene pececillos ya sabes, hay que dedicar un rato a darles de comer.


Las vistas desde lo alto, no podían ser mas bonitas y románticas.


Llegaba la hora de cenar, terminaba nuestra visita por Amalfi y elegimos seguir con Ravello, un pueblito de interior que se encontraba muy cerca, nos encantó. Desde este pueblo hay unas vistas increíbles a la costa, pero es que además es el típico pueblito que esconde millones de pequeñas y misteriosas callejuelas. Este tipo de pueblos interiores  no muy lejos del mar, me encantan, y aunque son muy diferentes me recordó mucho a Bormes les Mimoses en la Costa Azul francesa o Frigiliana en España.




Ravello cuenta también en su plaza principal con una enorme iglesia, totalmente diferente a la de Amalfi, pero igual de bonita donde hicimos nuestro divertido jump y es que además habíamos cenado de lujo, lo que nos dio fuerzas para saltar muy alto.


Así que ya sabes si estás pensando ir a la Costa Amalfitana y quieres preparar un planing recuerda que puedes pasar un día increíble y muy intenso visitando Positano, Amalfi y Ravello con los niños, tres de los lugares  mas bonitos de esta Costa tan espectacular.